Ben vinguts al Blog dels "frikis" i degenerats que amb la excusa del Mountainbike, surten a esmorzar cada diumenge

divendres, 7 d’agost del 2009

CUADERNO DE BITÁCORA

Jueves, 16 de Julio 2009.

Último día en Islandia, el final del viaje ha llegado.
El sol, caluroso debido a la extraña ausencia de viento, nos despierta a media mañana, la tienda de campaña parece un horno. Bajamos en bicicleta hasta el centro y damos un paseo, sí, a pie y dejando las bicicletas sin atar, para realizar las compras de última hora. Regresamos al camping, comemos y empezamos a preparar el equipaje (la caja con la bicicleta desmontada dentro) para matar el tiempo.
Matar el tiempo, curiosa expresión del pretencioso ser humano, como si fuésemos dueños del tiempo y pudiésemos controlarlo a nuestro placer. Él, que con la tranquilidad del que se sabe seguro ganador, avanza serenamente, rítmico, inmutable, eterno, infinito, sabiendo que por mucho que nos empeñemos en querer matarlo los que morimos somos nosotros a su paso.
Paseamos, esta vez a pie, por última vez hasta el centro de Reykjavik. A pesar de ser jueves se ve mucho ambiente por las calles. Cenamos y regresamos al camping para dormitar un rato y recoger las cosas. A las dos de la mañana, incapaces de dormir con los nervios del regreso, partimos hacia Keflavik, el aeropuerto internacional está ubicado ahí, con la casi oscuridad, en penumbra, es la mínima intensidad solar que hemos visto.
El fin del viaje, al igual que el de este relato, ha llegado. Estamos nerviosos e impacientes por regresar al hogar y estar con nuestros seres queridos. El viaje ha sido maravilloso y ahora es el momento de compartir felicidad, historias, anécdotas, con nuestra gente.
La visión que se puede obtener desde este relato de Islandia evidentemente es parcial. El cronista que les escribe muestra clara fascinación por los espectaculares accidentes geográficos de la isla, pero es justo dejar constancia aquí de la existencia de multiples formas de belleza que encontraremos viajando por Islandia. La parte noroeste de la isla no la hemos visitado, allí existen enormes acantilados, también encontamos en el norte de la isla la posibilidad de avistar ballenas, gran espectáculo que tampoco hemos podido observar. Caballos, de eso sí que hemos visto un buen número, la isla poseé una raza propia de los mismos y a la gente le gusta mucho montar a caballo, Islandia es un lugar fantástico para los amantes de la equitación. También es un paraiso para los amantes de la ornitologia, la isla es un punto de paso para numerosas especies de aves en sus migraciones, así como variadas y características especies autóctonas que en muchas ocasiones nos han acompañados con sus peculiares gritos y cantos.
Ha llegado el momento de cerrar esta crónica, de escribir las últimas palabras. Acabaré con una valoración final del viaje, Islandia es un país impactante, muy hermoso y rico en contrastes que merece la pena ser visitado. La extensión de sus dimensiones, así como la variedad y cantidad de espectáculos que ofrece aconsejan recorrerla en coche, ya que en bicicleta se necesitaría mucho tiempo, un mes como mínimo, para poder explorar sus rincones.
Aterrizamos sin problema sobre el mediodia y concluye nuestro viaje. El fin del viaje, el comienzo de la rutina, dulce rutina...

Islandia, Julio del 2009.

2 comentaris:

jose ha dit...

Felicitats per las tevas crónicas que ens han fet aproximarse si mes no, al vostre viatge...la veritat es que desde aquí, i malgrat las eventualitats, em sembla un viatge de PUTA MARE

Eduard ha dit...

Gracies a vosaltres per llegir-les i soportar els meus rotllos.
Si que es un viatge de puta mare, un raco de mon que val la pena visitar.