Ben vinguts al Blog dels "frikis" i degenerats que amb la excusa del Mountainbike, surten a esmorzar cada diumenge

dijous, 27 d’agost del 2009

PLATAFORMAS I UNA MICA DE "JIÑE"


Aqui teniu una mostra de com quedan unas sabatillas després del traqueteo dels pedals de plataformas i "una trist caminata" per la maxiavalanche a Andorra. Es te que aclarir que eran força vellas, peró el que es veu es el necesari de portar el equip mes adient per la activitat que es vol fer (Mai bambas victoria per pujar al Aneto per exemple....),

dimarts, 25 d’agost del 2009

Vaya con el Garbanzo!!!

Deixo l'enllaç de Freecaster del descens de Marc Beaumont al Garbanzo


phttp://freecaster.tv/mtb/1009012/crankworx-09-garbanzo-dh-marc-beaumont-helmet-cam?page=2rova

divendres, 14 d’agost del 2009

Nova Musica

Aquest disc es de uns guitarreros, pero que son molt lirics. Espero que us agradi


http://rapidshare.de/files/48118277/Robin_Foster_-_Life_is_Elsewhere__2008_.rar.html

dilluns, 10 d’agost del 2009

divendres, 7 d’agost del 2009

CUADERNO DE BITÁCORA

Jueves, 16 de Julio 2009.

Último día en Islandia, el final del viaje ha llegado.
El sol, caluroso debido a la extraña ausencia de viento, nos despierta a media mañana, la tienda de campaña parece un horno. Bajamos en bicicleta hasta el centro y damos un paseo, sí, a pie y dejando las bicicletas sin atar, para realizar las compras de última hora. Regresamos al camping, comemos y empezamos a preparar el equipaje (la caja con la bicicleta desmontada dentro) para matar el tiempo.
Matar el tiempo, curiosa expresión del pretencioso ser humano, como si fuésemos dueños del tiempo y pudiésemos controlarlo a nuestro placer. Él, que con la tranquilidad del que se sabe seguro ganador, avanza serenamente, rítmico, inmutable, eterno, infinito, sabiendo que por mucho que nos empeñemos en querer matarlo los que morimos somos nosotros a su paso.
Paseamos, esta vez a pie, por última vez hasta el centro de Reykjavik. A pesar de ser jueves se ve mucho ambiente por las calles. Cenamos y regresamos al camping para dormitar un rato y recoger las cosas. A las dos de la mañana, incapaces de dormir con los nervios del regreso, partimos hacia Keflavik, el aeropuerto internacional está ubicado ahí, con la casi oscuridad, en penumbra, es la mínima intensidad solar que hemos visto.
El fin del viaje, al igual que el de este relato, ha llegado. Estamos nerviosos e impacientes por regresar al hogar y estar con nuestros seres queridos. El viaje ha sido maravilloso y ahora es el momento de compartir felicidad, historias, anécdotas, con nuestra gente.
La visión que se puede obtener desde este relato de Islandia evidentemente es parcial. El cronista que les escribe muestra clara fascinación por los espectaculares accidentes geográficos de la isla, pero es justo dejar constancia aquí de la existencia de multiples formas de belleza que encontraremos viajando por Islandia. La parte noroeste de la isla no la hemos visitado, allí existen enormes acantilados, también encontamos en el norte de la isla la posibilidad de avistar ballenas, gran espectáculo que tampoco hemos podido observar. Caballos, de eso sí que hemos visto un buen número, la isla poseé una raza propia de los mismos y a la gente le gusta mucho montar a caballo, Islandia es un lugar fantástico para los amantes de la equitación. También es un paraiso para los amantes de la ornitologia, la isla es un punto de paso para numerosas especies de aves en sus migraciones, así como variadas y características especies autóctonas que en muchas ocasiones nos han acompañados con sus peculiares gritos y cantos.
Ha llegado el momento de cerrar esta crónica, de escribir las últimas palabras. Acabaré con una valoración final del viaje, Islandia es un país impactante, muy hermoso y rico en contrastes que merece la pena ser visitado. La extensión de sus dimensiones, así como la variedad y cantidad de espectáculos que ofrece aconsejan recorrerla en coche, ya que en bicicleta se necesitaría mucho tiempo, un mes como mínimo, para poder explorar sus rincones.
Aterrizamos sin problema sobre el mediodia y concluye nuestro viaje. El fin del viaje, el comienzo de la rutina, dulce rutina...

Islandia, Julio del 2009.

dijous, 6 d’agost del 2009

CUADERNO DE BITÁCORA











Miércoles, 15 de Julio 2009.










Antes de comenzar la crónica de la jornada permitanme que me detenga un instante para prestar atención a la casa de ayer y al carácter islandes. Cuando preguntamos en Selfoss donde podíamos encontrar alojamiento, nos enviaron a Stokkseyri y nos dieron la dirección de una recién inagurada casa de invitados. Nos explicarona que si no había nadie en la casa entráramos y cogiéramos sitio. Efectivamente, cuando encontramos la casa no había nadie en élla, las puertas estaban abiertas, comida en la cocina, ropa en alguna habitación, pero no encontrábamos a nadie. Dejamos nuestro liviano equipaje en una de las habitaciones vacias, merodeamos por la casa (Bernat hasta se ducho), nos pusimos el bañador y nos fuimos a la piscina del pueblo. Al regreso del baño fue cuando encontramos a un hombre que, con gran amabilidad, nos pregunto si estabamos en la casa, si todo estaba bien y nos cobró la estancia.




En Islandia las personas confían en los demas, confían en que harás lo correcto, no desconfian de la gente ni piensan que te vas a aprovechar de ellos. Otro ejemplo es, como se verá más adelante, comprobar como dejamos las bicicletas apoyadas en una pared, sin atar, sin candados, en medio del bullicioso Reykjavik y nos vamos a pasear durante media hora, al volver del paseo las bicicletas continuan ahé, tal cual las habíamos dejado. Aparquemos las divagaciones sobre el carácter islandés y prosigamos con el viaje.




Nos levantamos en clara disonancia. Bernat se encuentra muy congestionado y el resfriado lo tiene debilitado, yo he dormido muy bien y me encuentro con energias renovadas, parece que el dolor de espalda va remitiendo.




Desayunamos tranquilamente y partimos dirección sudoeste, vamos a visitar Reykjanesfölkvangur, uf con el nombrecito, una reserva natural al sur de Reykjavik. Nos encontramos de nuevo con un paisaje impresionante, la zona es volcánica y la carretera avanza entre bloques de piedra, restos de lava y ceniza. Llegamos a krysuvik, una zona geotermal donde encontramos erupciones de gases, antiguamente había un geiser activo pero en 1991 explotó de repente y actualmente solo podemos observar sus restos. Realizamos una pequeña excursión por la zona, un sendero que parte del antiguo geiser y se adentra hacia los antiguos volcanes, el paisaje es extraordinario.




Entre geisers y volcanes ya se nos ha pasado la mañana, continuamos la marcha hasta Grindavik, último gran pueblo de la zona. Tomamos un ligero temtempie ahí y decicimos ir a ver el famoso bluelagoon.




Si uno no conoce el lago azul no se puede imaginar la belleza del lugar. La carretera discurre sinuosa por un valle de lava y rocas, otro de los habituales desiertos volcánicos de la isla, el camino finaliza en un amplio descampado para poder aparcar los vehículos. Al llegar a la entrada del edificio te das de bruces con parte del lago azul, entre rocas volcánicas encontramos agua que debido a los minerales de la zona es totalmente azul, no es que se refleja la luz y el cielo, no, es que cuando te sumerges en élla no se transparenta nada, no se ve que hay bajo el agua, es totalmente azul. Cuando estas dentro del lago vas caminado a tientas, notas rocas grandes de un suave tacto, grava muy fina y en el centro del lago un fango muy característico y particular, sílica. Es un barro color gris azulado con propiedades cosméticas que la gente recoge y se embadurna con él.




El edificio que da entrada al lago consta de vestuarios, cafeteria, restaurante, tienda y un centro de spa. Dentro del lago encontramos una barra de bar, de tal modo que puedes estar bañandote y tomar algo en el agua misma. Ahí que reconocer que el complejo es bastante turístico y está diseñado para hacer negocio, no obstante está hecho con gusto y no le resta espectacularidad a la belleza del lugar.




Hoy está resultando el típico día de turista. Regresamos del bluelagoon superrelajados y nos vamos a la capital de la isla, Reykjavik. El final del viaje se acerca e inevitablemente una parte nuestra ya está volando hacia el hogar.




Nos instalamos en el camping de la capital y comemos, acto seguido montamos las bicicletas, se supone que era el objetivo del viaje, y pedaleamos tranquilamente hacia el centro de la ciudad. Aparcamos las bicicletas en pleno centro comercial, el bullicio de gente es considerable, ya nos habíamos acostumbrado al silencio y la soledad del vasto paisaje islandés. La primera vez que pise Reykjavik me pareció una ciudad encantadora, tranquila, sin apenas edificios y con muchas casas y jardines. Esta segunda vez, al venir del interior de la isla y no de la comprimida Barcelona, me parece más ajetreada y los edificios de oficinas resaltan más en el horizonte.




Regresamos del paseo y, como ya habíamos anticipado, nuestras bicicletas siguen intactas en su sitio tal cual las dejamos. El ser humano, al igual que la sociedad, crece, y pensamos que mejoramos, mas generalmente perdemos demasiadas cosas en el camino. La inocencia y la fé en las personas fueron cosas que dejamos atrás en nuestro camino hacia las libertades individuales. Sí, efectivamente, ya estoy divagando de nuevo sobre el devenir del ser humano, ya paro y prosigo con la crónica.




Pedaleamos hacia el camping, cenamos y paseamos a pie hacia las afueras de la ciudad, donde todo son casitas de colores, las típicas casitas de Islandia. Calles amplias, tranquilas, las casas tienen su zona ajardinada, así como su garaje. La sensación que ofrece es que tienen una alta calidad de vida.









dimecres, 5 d’agost del 2009

Mai feu cas.



Ara ja podeu buscar si aixo es veritat o es tracta dels voltants de Gellivare

CUADERNO DE BITÁCORA

Martes, 14 de Julio 2009.

Despertamos más temprano que de costumbre, a las 7, debido al ruido que hace la gente dentro del refugio. Me despierto aún con un intenso dolor de espalda y Bernat no ha podido dormir por culpa de su congestión. Debido a nuestro escaso estado de salud declinamos la opción de baño matutino y partimos temprano.
La pista, F208, que conduce a Landmanmagar es espantosa, la salva la belleza de su paisaje. Retomamos con alegria el asfalto que nos conducirá hasta la ring route. Paramos en Selfoss donde, no, esta vez y a pesar del nombre no encontramos ninguna cascada sino una ciudad. Compramos medicamentos en una farmacia, esto de Islandia está resultando muy duro.
Desde Selfoss bajamos a la costa y nos encontramos con tres pueblos típicos: Stokkseyri, pequeñito pero con encanto, Eyrarbakki, muy similar al anterior y donde paramos a comer en un encantador restaurante el famoso balacao islandés, y por último Porlakshöfn, el más grande de los tres y que posee un puerto en el que parte un ferry hacia una pequeña isla situada al sur de Islandia, Heimaey. Paramos y paseamos un poco por el puerto, pero rápidamente acortamos el paseo ya que sopla un viento tan fuerte que hasta cuesta caminar en línea recta.
Regresamos a Selfoss en busca de alojamiento y nos envian a Stokkseyri, a una casa de invitados recien inagurada. El pueblo tiene una pequeña piscina donde pasamos la tarde. Se acerca el fin del viaje y nos empieza a pasar factura, hoy ha sido un día de relax.
Acabamos el día con otro pequeño gran lujo: una tortilla! Paseando encontramos una gasolinera donde venden alimentos, aprovechando que la casa donde estamos tiene cocina y utensilios compramos huevos y cenamos unas sabrosas tortillas cocinadas por Bernat.

dimarts, 4 d’agost del 2009

CUADERNO DE BITÁCORA
















Lunes, 13 de Julio 2009.



Dormimos diez horas seguidas, sin interrupciones y a oscuras, esto sí que es un lujo.


Partimos sobre las diez retrocediendo hasta Vik, ante visitamos Skögarfoss, una (como ya habrán adivinado) majestuosa catarata situada muy cerca del hotel. LLegamos a Vik y visitamos sus playas, la típica playa volcánica de arenas negras. Ésta posee enormes bloques de roca esparcidos sobre la arena y el mar, también columnas de basalto como las que vimos en Svartifoss. Nos invade el deseo de bañarnos, mas la baja temperatura del agua así como el fuerte y helado viento que sopla nos hacen recapacitar y optar por la prudencia.


Proseguimos por la ring route hasta Hella, un bonito pueble en el que comemos un temtempie y paseamos un poco para estirar las piernas, encarcaradas de tanto coche.


Abandonamos la carretera principal y nos adentramos hacia el interior por una variante de la pista F208. Nos acercamos al volcán Helka, que se encuentra activo en la actualidad, y el paisaje cambia, dejamos las verdes praderas de la costa para retomar un escenario árido, esteril y rocoso. La vista es increible, la pista polvorienta que serpentea entre un mar de dunas negras saplicadas de rocas de diversos tamaños, mientras el volcán nos contempla desde el horizonte. Al acercarnos emergen unas enormes erupciones de roca del suelo, la tierra resquebrajada por las convulsiones volcánicas de la zona. Un impresionante espectáculo de la naturaleza.


Llegamos a Landmanmagar, un oasis en medio del desierto, una zona geotermal en donde encontramos baños naturales de agua caliente rodeados de montañas nevadas y restos volcánicos.


Aparcamos el coche afuera del camping ya que para acceder al mismo hay que cruzar dos rios que nuestro coche no puede pasar. Los dioses se muestran juguetones y nos traerán sorpresas. La primera consiste en que nada más llegar a la zona de acampada empieza a llover, rápidamente se oscurece el cielo y cae una intensa lluvia que nos obliga a montar corriendo la tienda y refugiarnos en la zona de aseo. La lluvia, lejos de detenerse, va progresando en intesidad. Cambiamos de ubicación y nos trasladamos corriendo al refugio. Preguntamos para poder pasar la noche allí y está lleno, a no ser que falle alguien a última hora no hay sitio.


A todo esto, nos encontramos en un estado bastante lamentable, Bernat sufre un fuerte resfriado que con la lluvia y la humedad amenaza en convertirse en gripe, yo sufro un ataque de lumbalgia después de recorrer 900 km en tres días, gran parte de ellos por caminos de tierra y piedras, muchas piedras.


A las dos hora por fin deja de llover, aunque el cielo se muestra tapado todavia y el ambiente es frio y húmedo. Es curiso observar como ante tal panorama aún restan valientes que corren en bañador hacia las aguas termales. Salimos del refugio y vamos a buscar los alimentos y utensilios necesarios para preparar la cena. Cocinamos, al margen de la ley ya que no habíamos pagado la tasa del refugio, y cenamos adentro del mismo pues afuera el ambiente es gélido. Tras reponer los animos con la cena salimos a dar un pequeño paseo, subimos una pared de lava que bordea la laguna donde se encuentra el camping y, de nuevo, la naturaleza nos ofrece un espectáculo maravilloso, un mar de lava se extiende por el inmenso valle formando enormes amasijos de roca, deformes, absurdos, tal como eran los icebergs. De nuevo arte abstracto natural. Regresamos del paseo y nos acercamos al coche a buscar medicinas cuando...Oh! Los dioses caprichosos esta vez nos ofrecen amparo, una de las chicas a cargo del refugio con la que habíamos hablado antes nos ve y nos dice que hay plazas en el refugio, al final dormiremos calentitos.

dilluns, 3 d’agost del 2009

CUADERNO DE BITÁCORA











Domingo, 12 de Julio 2009.








Salimos de Svanifoss sobre las diez, visitamos una de las últimas lenguas del glaciar, Skeidararjökull, más pequeña que las anteriores. Si el día de ayer transcurrió entre glaciares hoy será una jornada de pistas y cascadas.




Tomamos una perjudicada y atrotinada pista, la F206, que conduce hasta el parque nacional de Lakagigar. A medio camino nos encontramos con una impresionante cascada, Fagrifoss. Antes de llegar a la cascada el camino empeora bastante empezando a sufrir por el coche, encontramos una señal que advierte "pista 4x4 especial", nos ponemos tensos y cada golpe de piedra bajo el coche es un pequeño salto de corazón. Llegamos a un pequeño rio y no hay puente, gracias a que el coche tiene tracción en las cuatro ruedas podemos pasarlo. Más allá de Fagrifoss encontramos nuevos rios de mayor tamaño que no podemos franquear, damos media vuelta y regresamos a la ring route con la lección aprendida, hay que hacer caso a las señales y advertencias sobre las pistas.




El siguiente punto del día será la F208, de similares características a la F206, es un camino que conduce directamente a otro parque natural situado en el interior de la isla, Landmannalaugar. Llegamos a un pequeño camping situado en medio del recorrido, y allí nos advierten que con nuestro vehículo no podemos continuar debido al tamaño de los rios que nos encontraremos. Paramos a descansar un poco y paseando por los alrededores descubrimos una bonita cascada.




Regresamos de nuevo a la carretera principal y continuamos hasta Vik, pretendemos dormir ahí pero no encontramos sitio en ningún hostal y mi resentida espalda no aguanta hoy una noche de camping después de soportar la dureza de las pistas islandesas.




Continuamos la marcha realizando un último intento para encontrar un refugio de montaña, como no, por una infumable pista en la que nos perdemos y en la que una piedrecita dentro del freno de disco nos da un susto terrible. Nos vemos irremediablemente rodando de nuevo por la ring route hasta el pueblo siguiente, Skogar, 25 km más allá de Vik, y por fin, encontramos una cama decente donde recuperar nuestras fuerzas.

diumenge, 2 d’agost del 2009

Aclarando Conceptos

El pasado sabado y formando parte de las discusiones habituales que se generan alrededor de una mesa tras el trasiego de dosis generosas de alcohol, surgio la duda acerca de unas frases bienintencionadas que nos dijeron en la mitica cima de Larrau, mientras reposabamos nuestros espiritus tras el esfuerzo de la subida. "Este es un deporte para Perturbados y Viejos Degenerados" afirmacion sostenida por un joven mozo que estaba haciendose la Transpirenaica.
Pd. Esta feo que un grupo de muchachas virginales del otro lado del Atlantico vengan a empaparse de nuestra cultura y su recuerdo mas notable sea el de un muchachote, con pinta de ser de Patron de Yate, desnudandolas con la mirada , haciendo caso omiso de las bonitas explicaciones que,sobre su fantastico viaje, hacian dos compañeros.

CUADERNO DE BITÁCORA
















SÁBADO, 11 JULIO 2009.



Nos despertamos sobre las ocho con la misma niebla de anoche penetrando hasta los huesos, recogemos y desayunamos rápido y partimos en busca de temperaturas más agradables.


El día transcurre agradablemente recorriendo el enorme glaciar de Vatnajökull, el glaciar más grande de Europa que ocupa una octava parte de Islandia. Desde la ring route, que rodea el glaciar por la costa, divisamos varias de sus lenguas. Tomamos un par de pistas que nos acercan al glaciar, la primera, en muy mal estado, consiste en una senda de piedras que nos conduce hasta una de las lenguas, la segunda, una buena pista arreglada recientemente, nos sube durante 16 km hasta 800 metros de altura hasta el principio de una de sus lenguas en donde obtenemos una vista maravillosa. A lo largo de la subida observamos las evoluciones del glaciar; rios, tarteras, praderas, las primeras nieves,etc. La pista concluye en un refugio de donde parten excursiones por el glaciar en motos de nieve y en todoterrenos especiales, de esos que tanto abundan por la isla y que llevan las ruedas sobredimensionadas. La sensación en el refugio es de estar en alta montaña, a 2000 ó 3000 metros, cuando en realidad estamos a 800 metros, pero el paisaje es espectacular, y la temperatura también, 8 grados.


Bajamos de la pista, con unas vistas espectaculares, y volvemos de nuevo a la carretera. Ésta nos conduce de lleno a otro espectáculo inconmensurable de la naturaleza: los icebergs.


Entre el fino trozo de tierra que forma la costa y dos de las lenguas del glaciar se forma una considerable laguna en la que flotan incontables icebergs de diversos tamaños y variadas formas. La carretera tiene un parador allí y nos detenemos. Organizan un paseo por el lago en un curioso aparato, un barco con ruedas! Nos subimos en el vehículo anfibio, otrohora propiedad del ejército norteamericano según consta en una plaquita situada en la cabina del conductor, y nos adentramos lago adentro, navegando en medio de los icebergs.


La sensación es impactante, es como contemplar un museo de arte contemporáneo en donde un controvertido autor surrealista expusiera su obra. Enormes masas deformes de hielo, con unos exquisitos y maravillosos tonos azulados, flotan por el agua, que está a 2º. En el barco nos explican la antiguedad del glaciar y la pureza de los icebergs, también nos muestran un pequeño fragmento de iceberg y nos lo dejan coger, es precioso, parece un diamante.


Regresamos a la carretera y rápidamente llegamos a Svartifoss, punto donde encontramos la base logística (un camping, centros de excursión y el centro de información) del parque natural de Skatafell, que ocupa bastante parte del glaciar. Nos detenemos ahí y caminamos aproximadamente una hora, bajo un caluroso sol, hasta otro de esos marcos incomparables de postal que posee la isla, la cascada de basalto de Svartifoss. Nótese, el lector más avispado ya se habrá percatado, que las terminaciones -foss significan salto de agua o cascada, así como el sufijo -köll significa hielo o glaciar y -vatn lago.


Resulta curioso observar la cascada, el agua ha ido esculpiendo en la roca de basalto columnas héxagonales, formando una especie de monumental órgano de catedral. El espectáculo es magnífico, tanto el natural como el humano. El natural por la belleza de la cascada en si, el humano por ver su comportamiento frente a la misma buscando la fotografía perfecta que refleje exactamente tan bello paraje. Un degoteo incesante de personas subiéndose aquí, ora allá, ahora rodeando la cascada, ora enfrente, ahora así, luego asá, etc.

Bajamos de la cascada y retrocedemos al pueblo anterior, Svinafell, donde habíamos visto un pequeño y encantador camping...con piscina de agua caliente!


Islandia es un país de contrastes, en media hora puedes pasar del sol de la costa y sus agradables 18º al frio de los 8º de la nublada falda del glaciar. Pasas de estar abrigado con camiseta, jersey, chaqueta y gorro a estar en bañador nadando plácidamente.




















dissabte, 1 d’agost del 2009

CUADERNO DE BITÁCORA







viernes, 10 de Julio 2009.






Salimos a las diez de Eglisstadir dirección sur. Como vamos en coche, decidimos aprovechar la autonomía que ello nos da y recorrer por una carretera secundaria los fiordos del este de la isla. La carretera sigue la sinuosa línea costera, tras cuatro horas de carreterita bucólica acabo aborreciéndola. La primera hora de viaje, los primeros acantilados, los primeros faros, el primer pueblo de pescadores, todo eso me hace gracia y es precioso, cuatro horas después es para hartar al más romántico.



A media tarde, después de 360 km, llegamos a Höfn, típico pueblo de pescadores situado en la parte sur de la isla, junto al glaciar más grande de Islandia y Europa: Vatnajökull. Dejamos por un momento la ring route y nos adentramos por una de esas encantadoras pistas de tierra y piedras hacia la primera de sus lenguas. El momento resulta verdaderamente impactante, es la primera vez en mi vida que contemplo un glaciar en directo.



El glaciar me parece un espectáculo sobrecogedor de la naturaleza. Uno de esos fenómenos imparables de la tierra, como un volcán, terremoto, ciclón o similar que muestran toda su fuerza y esplendor empequeñeciendo al ser humano, mostrándole frágil y vulnerable. El paseo por el glaciar constituye una gran alegria para mi, dando equilibrio a un monótono día de curvas y fiordos.



Dormimos en Höfn, la niebla entra desde el mar para arroparnos con su fino manto de humedad y sal, se presenta una de las noches más frias desde que pernoctamos en Islandia, dormimos en la tienda de campaña con camiseta, jersey, polar y gorro, la temperatura baja hasta los 8º.



CUADERNO DE BITÁCORA







JUEVES, 9 DE JULIO 2009.






Comenzamos la jornada temprano, a las siete, y pese a la intempestiva hora nos levantamos bien (el buen vino es lo que tiene, no deja resaca). A las ocho llegamos a la estación de autobuses y cogemos el autocar que nos conducirá hasta Egilsstadir.



El viaje es aburrido, empezamos cruzando una bella zona de montañas pero enseguida atravesamos un enorme desierto de piedras de unos 100 km aproximadamente. Llegamos a nuestro destino al mediodía, comemos y Bernat intenta ir en bicicleta ya que el descanso de ayer no ha disminuido la hinchazón de su talón y siente ligeras molestias. Tras un paseo por la ciudad comprueba que las pequeñas molestias se tornan en gigantes cuando pedalea, sintiendo un fuerte pinchazo a cada golpe de pedal.



Hasta aquí nuestro viaje en bicicleta por tierras islandesas, la representación dell collserola-team se ve obligada, por motivos de fuerza mayor, a realizar aquelo que se le da tan bien: la dolçe vita. Nos acercamos hasta el aeropuerto local y tramitamos el alquiler de un coche para la semana que nos queda de viaje. El resto del día trancurre entre paseos y chapuzones, nos acercamos a la piscina municipal. Cusiosa sensación, pues el agua de la piscina es caliente mientras afuera sopla el viento, con lo que la temperatura es baja. La piscina cuenta también con jacuzzi y tobogán de agua, en el que naturalmente realizamos unas deliciosas bajadas bajo prescripción médica para relajar la musculatura del pie.